quarta-feira, 27 de julho de 2016

Trump, melhor que Obama e Clinton?

Artigo publicado no site Libertad.org analisa o discurso de Donald Trump, candidato republicano rejeitado no Brasil porque, ora, é bilionário. Mas o "recolhimento" (em relação ao próprio país) que ele propõe pode ser tão perigoso quanto a omissão de dois mandatos de Obama, que legou ao mundo o Estado Islâmico e seus sabujos. Bene, votar na Hillary só deve piorar as coisas:


Durante los pasados días, en realidad meses, la campaña de Hillary Clinton ha ridiculizado las políticasy posiciones expresadas por Donald Trump en relación a Estados Unidos y las relaciones internacionales. La campaña de la demócrata y la opinión progresista argumentan que Trump sería un peligro para el país y su relación con el mundo exterior, pero analizando profundamente lo que Trump propone, es mi opinión que la visión trumpista será mejor para Estados Unidos y el resto del mundo, mucho mejor que la que tenemos hoy gracias a Obama y Clinton.

Trump pronunció un discurso el 26 de abril de este año en el cual delineó lo que será su política de relaciones internacionales. Fue un discurso que claramente tiene una perspectiva de la teoría de relaciones internacionales llamada realismo, teoría en la que el Estado, como el principal actor, busca su supervivencia, en contraste al cínico y siniestro consenso entre los internacionalistas neoconservadores y progresistas en Washington DC. Las palabras de Trump fueron un ataque directo a ese consenso de relaciones internacionales, basado en el intervencionismo en nombre de promover unos supuestos valores occidentales universales.

En su discurso, Trump se refirió a cinco áreas en donde la política exterior del país está débil. En primer lugar, nuestros recursos han sobrepasado su límite. Trump argumenta que la debilidad de la economía bajo la presidencia de Barack Obama no permite darle los recursos necesarios a nuestro ejército, recortado por esta administración mientras se le pide que responda a los problemas en Europa Oriental y Asia.

Segundo, los aliados de Estados Unidos no están invirtiendo lo necesario en defensa. En el caso de la OTAN, es particularmente preocupante que solamente una minoría de los países invierta 2% de su PIB en defensa. Tercero, los aliados tradicionales de Estados Unidos piensan que no pueden fiarse de nosotros, en particular con la administración Obama. Países como Israel o Reino Unido han visto una administración que los ha criticado y adoptado posiciones en clara oposición a los intereses de nuestros aliados. Cuarto, otra debilidad es que los rivales de nuestra nación no nos respetan. Eso dice mucho de la habilidad diplomática de la presente administración así como de la candidata Clinton que fue parte clave de la misma. Quinto y último, es la clara falta de objetivos en nuestra política exterior. Esa falta de claridad es perjudicial ya que Estados Unidos no tiene una visión sobre su rol en el mundo.

La idea de Trump resumida en su eslógan “Estados Unidos, primero” refleja su entendimiento de que los intereses nacionales de Estados Unidos deben ser el factor que determine nuestra política exterior. Es una visión que rechaza el intervencionismo promovido en el consenso washingtoniano para imponer ideales democráticos a través de este intervencionismo. Entiende que debemos trabajar con regímenes aunque no compartan nuestros propios valores en pro de los intereses americanos. Busca reconstruir las fuerzas armadas, que están bajo mínimos, para que puedan cumplir con sus obligaciones domesticas e internacionales. Esta visión, por ejemplo, busca encontrar consenso con Rusia en la lucha contra el terrorismo, o con países de Medio Oriente para promocionar la estabilidad de la región.

El fervor de Trump en defensa de la soberanía de Estados Unidos, su visión del Estado Nacional para defender intereses centrales al pensamiento realista, una política exterior lejos de ideologías fanáticas pro intervencionismo y entender que el balance de poder permite la estabilidad de nuestro mundo, son un soplo de aire fresco para los que buscamos una política exterior que beneficie a Estados Unidos.

3 comentários:

Anônimo disse...

Esse é meu candidato...

Anônimo disse...

Interessante de se notar é que palpiteiros de todo o Brasil, bem como os imigrantes de lá, se julgam competentes para "cuidar" quem a nação americana deve eleger e ainda diagnosticar o que será bom para os EUA e para o resto do mundo. Quem se atreve em opinar sobre democracia quando se trata do país mais próspero e democrático do planeta? Ora, quem não sabe cuidar do próprio quintal não está autorizado a dar palpites sobre o quintal alheio.

Índio/SP

Anônimo disse...

O povo americano deve eleger o Tump, um republicano, como o novo presidente dos EUA. Afinal, após o esquerdista Obama ocupar o governo por dois mandatos, viram o estrago que essa ideologia do Comunismo do Século XXI causou ao país e não vão querer repetir o mesmo erro elegendo uma esquerdista do partido democrata. Torço por ele.