domingo, 27 de novembro de 2016

O legado de Fidel: sangue e morte.

O símbolo dos irmãos Castro: execuções sumárias.
Francisco Sánchez Urra fala sobre o legado do tirano morto: para a história, apenas sangue, morte, miséria. Como disse em post anterior, Fidel Castro é o Hitler das esquerdas:


Ante la muerte de Fidel Castro debemos reflexionar seriamente sobre su legado. Carlos Alberto Montaner nos da algunas luces tomando elementos claves de origen y contexto histórico:

Prometió libertades a los cubanos, los traicionó y calcó el modelo soviético de gobierno. Acabó con uno de los países más prósperos de América Latina y diezmó y dispersó a la clase empresarial, pulverizando el aparato productivo. Tres generaciones de cubanos no han conocido otros gobernantes durante cincuenta y tantos años de partido único y terror… El 90% de su tiempo lo dedicó a jugar a la revolución planetaria. Deja un país mucho peor del que lo recibió como a un héroe.

Castro se alió con los comunistas de Corea del Norte así como con la tiránica teocracia iraní. Como no podía ser de otra manera, Castro dio su respaldo a la invasión soviética de Checoslovaquia. Apoyo a la tiranía de Salvador Allende en Chile con una visita de Estado que duro un mes, producto de la cual el personal diplomático oficial cubano acreditado en Chile pasó a la sorprendente cifra de 5,975 personas que sin duda fueron claves en la organización de la vía armada para la implementación del socialismo en Chile pero que se vio frustrada por la intervención militar de 1973.

Aunque la historia no es tribunal de justicia es tiempo que quienes cultivamos la disciplina generemos reflexión e investigación sobre el legado más sangriento de la historia latinoamericana.

Tuve la oportunidad de visitar Cuba en el marco de los 55 años de la “Revolución”. Fue un viaje de carácter histórico junto a un colega ya que queríamos conocer la “Cuba de Fidel” antes que se concretara algún tipo de apertura. Era nuestra deseo ver en directo cómo funcionaba la dictadura.

Nos reunimos en Panamá y viajamos a La Habana. Antes de llegar la policía internacional, ya nos habían interrogado un par de agentes cubanos para saber si éramos periodistas. Pasamos sin mucho problema, pero no sin dejar de sentir que no era la entrada a un país cualquiera.

Al buscar las maletas nos dimos cuenta de la pobreza en la isla: Aparecían neumáticos, piezas de auto, paquetes gigantes de papel higiénico entre las maletas de los turistas. Al recuperar nuestras maletas, cambiamos euros por el famoso “cuc”, la moneda creada para los turistas que mantiene el precio diferenciado para financiar “la revolución”.

Esos cuatro días que pase en Cuba fueron contradictorios. Por un lado estaba la zona turista donde todos te sonreían y cantaban, lleno de proxenetas y prostitutas donde te ofrecían de todo, incluyendo la explotación sexual infantil amparada y fomentada por turistas y autoridades.

Salir del “cascarón para los turistas” no era difícil, a pesar de que agentes de la policía y personas que “casualmente nos seguían”. Tras horas de fotografías y una que otra selfie ya no era simple paranoia ver los mismos rostros a nuestras espaldas.

En esa “Cuba real”, que con seguridad no conoce la gran mayoría de los turistas, pudimos observar las colas por carne podrida, la falta de agua potable, electricidad y otros elementos básicos de vestimenta.

Vimos los cupones de racionamiento, el rostro del ciudadano desesperanzado y que no tiene ilusión, desgraciadamente nuestra ropa de turista simplemente no pasaba desapercibida entre personas con ropa desteñida y descalza. No paso mucho tiempo sin que se nos acercasen a preguntar por jabón, pasta de dientes, aspirinas, ropa o caramelos. Las historias que escuchamos no fueron de alegría y tampoco de gloria revolucionaria, eran los pesares de un pueblo angustiado y oprimido, que no había conocido las ventajas de las que la clase dirigente cubana sí disfrutaba.

La principal forma de abastecerse de elementos básicos era mendigar a turistas o el mercado negro, en donde literalmente te ofrecían de todo, desde la celebre moneda con la imagen del “Che” Guevara, sellos para poder traficar con habanos libremente, escudos comunistas, piezas de armamento, uniformes y otras curiosidades que eran propiedad del omnipresente Estado.

Cuba no era paraíso ni para capitalistas ni para socialistas, como señalaba Orwell en Revolución en la Granja: “Hay algunos animales que son más iguales que otros”.

El legado de Fidel Castro lamentablemente no llega a su fin con su muerte, Cuba terminó peor que cuando Batista gobernaba. Habrá mucha nostalgia ideológica recorriendo los medios en estos días. Deberemos calmar ese febril sentimiento ya que no podemos permitir que su verdadero legado de sangre y muerte sea olvidado.

No es posible que uno de los más grandes criminales de la historia sea glorificado. (Libertad.org).

2 comentários:

Anônimo disse...

- Pai, com a morte de Fidel, quem assume a presidência de Cuba?
- Raul Castro, que é o irmão do falecido Comandante.
- Ah, então nas últimas eleições ele foi o vice de Fidel?
- Não filho, quando um presidente morre ou é deposto e o vice assume: é golpe; como em Cuba se vive na mais absoluta democracia, Raul assumirá o comando do país até morrer.
- Pai, quando aconteceram as últimas eleições em Cuba?
- Filho, você nunca ouviu a expressão: 'em time que está ganhando não se mexe'? Pois em Cuba foi exatamente assim, Fidel era tão bom, justo, correto e democrático com o seu povo, que os cubanos jamais pensaram em colocar outro em seu lugar. Sendo assim, as eleições eram absolutamente desnecessárias.
- Pai, o Brasil bem que podia ser assim, né?
- O Lula e a Dilma bem que tentaram, mas os coxinhas fascistas não deixaram.
- Raça maldita!
- Sim, filho, maldita e corrupta!

Anônimo disse...

Vejam que safadeza sobre a anistia do caixa 2.

https://www.facebook.com/JoseMarcio1953/videos/1673965546177439/