domingo, 22 de outubro de 2017

Argentina: o liberalismo bate à porta.

Quer dizer que a Argentina adotará políticas liberais? Não sei, responde Leandro Fleischer, mas o fato é que o liberalismo está batendo à porta e já não é tão demonizado. É o caso de abri-la:


Desde que comencé a interiorizarme en el liberalismo, a comprenderlo, y a entender las razones por las cuales hoy considero que es necesario achicar el tamaño del Estado, no recuerdo que hubiera un momento en el que economistas afines a esta corriente de pensamiento tuvieran tanta participación en los medios de comunicación argentinos, lo cual deriva en una importante influencia sobre la sociedad. Dicha influencia está creciendo día a día, al punto que hoy se están conociendo los nombres de algunos economistas e intelectuales liberales que quedan afuera de los programas de estudio y que hasta ahora casi ni eran mencionados en los medios. Apellidos como Mises, Hayek, Rand, Bastiat, etc; empiezan escucharse en televisión abierta y programas de radio de gran audiencia, y a leerse en importantes diarios y portales de noticias. Antes, si aparecía el nombre de algún autor liberal, ese era el de de Milton Friedman, y sólo con el fin de mostrarlo como un “demonio” “amigo” de Pinochet, debido a los consejos económicos brindados a Chile por el economista durante el gobierno del expresidente del país trasandino. Hoy, con la frecuente participación en diversos medios masivos de comunicación de diferentes personalidades que defienden las ideas de la libertad, muchos seguramente se tomarán la molestia de investigar con un poco más de profundidad los trabajos de Milton Friedman, como así también de otros autores desconocidos por la gran mayoría de los argentinos. La demonización de las ideas liberales ya no es tan fácil de llevar a cabo.

En pos de desprestigiar al liberalismo, se adoptó el término “neoliberalismo”, el cual es utilizado por infinidad de personas para apoyar la grotesca intervención estatal argentina. No obstante, Javier Milei tuvo “derecho a réplica” de esta “acusación” que lleva años en el imaginario colectivo nacional. El excéntrico economista dijo: “No existe el neoliberalismo. ¿Acaso hay una libertad antigua y una nueva? No. La libertad es una sóla”. Esta aclaración hubiera sido inimaginable años atrás en televisión abierta. Dicho esto, el sociólogo y economista alemán Alexander Rüstow, fue quien inventó esta palabra con el fin de oponerse al liberalismo y acercarse a la socialdemocracia. Es decir, quienes utilizan el término “neoliberalismo” para criticarlo, no entienden que, en realidad, ellos están más cerca del mismo que los liberales.

Las apariciones de estos economistas también están logrando borrar esa conexión que se suele hacer entre el liberalismo y Menem. Espert afirma que las reformas promercado del menemismo (con sus problemas) fueron buenas para el país, pero que lo que se hizo mal en los 90' fue financiar el déficit con deuda, lo cual representa una política antiliberal.

Estos “locos” están metidos en el barro. Debaten con los mayores enemigos de la libertad frente a frente; llevan datos fríos que incomodan; no se casan con ningún gobierno; responden preguntas complicadas con una facilidad que sólo gente que entiende mucho de lo que está hablando puede hacerlo; y defienden políticas en favor de la libertad que eran inconcebibles hasta no mucho tiempo atrás, con argumentaciones bien elaboradas pero que el común de la gente puede entender. El libre comercio internacional como un factor importante para el progreso; el daño que causan los sindicatos; la importancia de cambiar las leyes laborales; la necesidad de achicar el gasto y reducir impuestos; la comprensión de la inflación como un fenómeno monetario; etc, son todos temas que hoy están en discusión, ya que poco a poco algunos están empezando a hacerse más preguntas, y esto lleva a que algunos políticos se ocupen de responder a los argumentos de estos especialistas (la expresidenta Critina Kirchner “se tomó la molestia” de criticar a Espert en un programa radial). Los enemigos de la libertad están preocupados, y los escépticos de mente abierta (la mayoría silenciosa) no están dispuestos a seguir comprando pescado podrido. Por este motivo, estas frecuentes apariciones de estos enormes economistas en los medios de comunicación son cada vez más frecuentes y logran el apoyo de cada vez más gente.

Recuerdo que en las primeras apariciones de Javier Milei en el programa “Intratables”, de América, solían otorgarle muy poco tiempo para hablar, y mientras lo hacía, muchos de los panelistas se reían de él. Su tiempo de participación se fue incrementando exponencialmente y las risas se transformaron en silencios, consecuencia de la atención que se prestaba a sus dichos. José Luis Espert, por su parte, era invitado esporádicamente por diversos medios para brindar su opinión, pero ahora está en el panel fijo de “Animales Sueltos”, también de América. Menciono sólo a ellos dos por tener una mayor participación en los medios masivos, pero las apariciones de Roberto Cachanosky, Iván Carrino, Alberto Benegas Lynch, entre otros, también son importantes. Su labor es excelente, ya que debido a la forma en que fue ensuciado el nombre del liberalismo en este país, limpiarlo parece ser una tarea más difícil que limpiar el Riachuelo. Y, poco a poco, lo están logrando.

¿Quiero decir que la Argentina adoptará políticas liberales? No lo sé. Pero al menos el liberalismo hoy está llamando a la puerta. Sólo es cuestión de que se opte por abrirla. (Instituto Independiente).

2 comentários:

Anônimo disse...

Se, poe força do tal "efeito Orloff", a Argentina é o Brasil amanhã, bom sinal: ainda teremos o livre mercado vicejando em nossa terra, deixando pra trás as heranças malditas da esquerda, na economia e sobretudo nas ideias.

Anônimo disse...

Poe força não, por força.